¿Quién asegura a las personas mira también cómo llegan sus colegas a la oficina?

Entrevista de Paolo Barbato a Manuel Marchesi.
El punto de partida
Paolo Barbato: CNP Assicura es una empresa que forma parte de un grupo internacional, y la movilidad de los empleados es solo una de tus responsabilidades, junto con facility, salud y seguridad. A pesar de ello, la movilidad ha obtenido en vuestra sede atención y un espacio concreto. ¿Cómo empezó todo?
Manuel Marchesi: Desde que tengo la oportunidad de ocuparme de Facility Management y de Salud y Seguridad, me he dado cuenta de lo importante que es el desplazamiento entre casa y trabajo en la jornada de los colegas: tiene un impacto directo en su bienestar, en su seguridad y también en la sostenibilidad de la empresa. Por eso la movilidad entró en mi ámbito de forma casi natural. El objetivo inicial fue desplazar el foco del mero cumplimiento normativo a entenderla como una herramienta para mejorar la calidad de vida, la seguridad y el sentido de pertenencia.
Al ser una empresa de dimensiones reducidas, no tenemos una estructura dedicada exclusivamente a la movilidad. Pero esto también puede ser una ventaja: las decisiones son más rápidas y el diálogo con las personas es directo. Empezamos escuchando las necesidades de los colegas, analizando sus formas de desplazarse y buscando soluciones prácticas que pudieran mejorar la experiencia diaria sin requerir inversiones significativas.
El cuestionario sobre los desplazamientos casa-trabajo es la principal herramienta para comprender las necesidades reales de la plantilla. Es importante formular las preguntas adecuadas y analizar los resultados en detalle, porque a menudo las necesidades emergen con mucha claridad.
Un ejemplo concreto es la movilidad en bicicleta. Las encuestas habían revelado una demanda creciente por parte de los colegas que usan la bicicleta para llegar a la oficina. Nuestra sede ya contaba con vestuarios, pero faltaba un espacio adecuado donde dejar la bicicleta de forma segura. Así que identificamos una zona en el garaje subterráneo e instalamos un número de aparcabicis suficiente para cubrir la demanda interna. Aun con espacios limitados, conseguimos optimizar las superficies disponibles y ofrecer a los empleados un aparcamiento cubierto, protegido y mucho más seguro que dejarla en la calle.
Esto demuestra que a menudo no hacen falta grandes inversiones: cuando se parte de una necesidad real y bien identificada, incluso intervenciones relativamente sencillas pueden generar beneficios inmediatos y duraderos.
La relación con el grupo
Paolo Barbato: CNP Assicura forma parte de CNP Assurances, la primera aseguradora de personas en Francia y la segunda en el ramo de vida, controlada por el grupo público La Banque Postale y reconocida entre los líderes mundiales del sector por sus compromisos con el clima y la biodiversidad. Con una matriz de este peso, lo natural es imaginar que el impulso a la movilidad llega desde arriba. Mi impresión, en cambio, es que en Milán estáis empujando desde abajo. ¿Qué papel tiene realmente el grupo en este impulso local, se ocupa de ello de forma estructurada, y en Francia la movilidad casa-trabajo de los empleados se aborda del mismo modo o con un enfoque distinto?
Manuel Marchesi: Formar parte de un grupo internacional como CNP Assurances significa poder contar con una fuerte sensibilidad hacia los temas ESG, la sostenibilidad y la responsabilidad social. Esto crea sin duda un contexto favorable y una cultura corporativa que fomenta las iniciativas orientadas a un impacto positivo, en línea con nuestra raison d’être.
Dicho esto, las iniciativas que hemos desarrollado en Milán nacieron de necesidades locales y de observaciones concretas. Las formas de desplazarse, las infraestructuras y los hábitos de los trabajadores en nuestra ciudad son distintos de los que se pueden encontrar en otros lugares.
Por eso el grupo representa la fuente de inspiración y el marco de valores de referencia, mientras que el diseño de las soluciones se hace principalmente sobre el terreno, teniendo en cuenta las necesidades específicas de nuestros colegas. Es una combinación de visión global y acción local.
La relación con el territorio
Paolo Barbato: Colaborar con una administración local o con los actores del territorio parece un terreno reservado a los grandes empleadores. Vosotros habéis demostrado que también una organización más pequeña puede conseguir algo concreto para la movilidad de sus empleados mirando hacia fuera. ¿Qué has aprendido sobre cómo y cuándo conviene llamar a la puerta de lo público, y qué marca la diferencia entre una petición que se queda en papel mojado y una que obtiene respuesta?
Manuel Marchesi: Una de las lecciones más importantes es que el tamaño de la empresa cuenta menos de lo que se piensa. Las administraciones públicas prestan naturalmente más atención cuando una petición está respaldada por datos, por una necesidad real y por una propuesta concreta.
En nuestro caso, una historia de éxito fue la creación de plazas reservadas para el aparcamiento de scooters y motocicletas cerca de la sede de la empresa. También esta necesidad había surgido con claridad en el cuestionario sobre desplazamientos, que mostraba una presencia creciente de colegas que usaban las dos ruedas para llegar a la oficina.
Así que abrimos un diálogo con el Área de Movilidad del Ayuntamiento de Milán. El recorrido fue complejo: desde el primer contacto hasta la propuesta de las zonas a reconvertir, pasando por la gestión del trámite de autorización y la posterior creación de las plazas. Durante todo el proceso mantuvimos una comunicación constante con la administración, aportando información y siguiendo el avance de los trabajos.
El resultado final fue positivo y supuso un beneficio concreto para los colegas. Esta experiencia enseña que no hay que tener miedo a dialogar con el sector público. Lo que marca la diferencia es presentarse con peticiones claras, respaldadas por evidencias y orientadas a resolver un problema real. Cuando se demuestra que el beneficio no afecta solo a la empresa, sino que contribuye también a mejorar la movilidad del territorio, las posibilidades de ser escuchados aumentan sensiblemente.
Implicar sin gastar
Paolo Barbato: Aunque las campañas de sensibilización requieren inversión, el presupuesto dedicado a la movilidad casi siempre es limitado. Vosotros habéis construido iniciativas trabajando junto a operadores y proveedores externos, de forma que fuera el propio socio quien tuviera interés en participar. ¿Cómo se plantea una colaboración de este tipo para que se sostenga en el tiempo, y qué cambia realmente los comportamientos de las personas más allá del entusiasmo del lanzamiento?
Manuel Marchesi: El presupuesto no siempre es el principal factor de éxito. Muy a menudo las iniciativas más eficaces nacen de la escucha, del conocimiento de las necesidades y de la capacidad de aprovechar de forma inteligente los recursos ya disponibles.
Los aparcabicis y las plazas para scooters son dos ejemplos concretos de acciones nacidas directamente de los resultados del cuestionario sobre desplazamientos. En ambos casos no partimos de una solución prefabricada, sino de una necesidad expresada por los colegas.
Otra iniciativa especialmente interesante fue una campaña informativa sobre las alternativas de movilidad compartida disponibles en Milán. Analizando los datos recogidos, nos dimos cuenta de que muchos empleados conocían poco o nada las oportunidades que ofrecen el bike sharing, el scooter sharing, el car sharing y los servicios de pooling.
Por eso decidimos utilizar una herramienta que ya teníamos y sin costes adicionales, nuestra intranet corporativa, creando una serie de “píldoras informativas” semanales. Cada semana profundizamos en un modo de desplazamiento distinto, explicando cómo funciona, sus ventajas económicas, su facilidad de uso y sus beneficios ambientales.
El objetivo no era promocionar a un operador concreto, sino aumentar el conocimiento de las alternativas existentes en los alrededores de nuestra sede. A menudo las personas no cambian de hábitos porque les falta la información necesaria para valorar otras opciones. En este caso intentamos precisamente cerrar esa brecha informativa.
Creo que el verdadero factor de éxito es este: hacer que las personas perciban una ventaja concreta. El ahorro de tiempo, la comodidad, la flexibilidad y la seguridad pesan mucho más que cualquier campaña de comunicación. La comunicación funciona cuando acompaña una necesidad real y ayuda a las personas a encontrar soluciones prácticas.
El commuting como riesgo, no solo como bienestar
Paolo Barbato: La vuestra es una empresa que protege a las personas de los riesgos de la vida cotidiana, y los desplazamientos casa-trabajo son uno de esos riesgos, hoy en aumento en Italia con más de 101.000 accidentes in itinere en 2024 (datos del INAIL). ¿Tener esta sensibilidad al riesgo en casa cambia tu forma de mirar la movilidad de tus colegas? ¿Cómo se traduce en la práctica cuando planificas los desplazamientos de quienes trabajan contigo?
Manuel Marchesi: Trabajar en una aseguradora lleva inevitablemente a tener una sensibilidad particular hacia el tema del riesgo. Los desplazamientos diarios son uno de los momentos en que las personas están más expuestas a imprevistos, y los accidentes in itinere siguen siendo un riesgo a tener en cuenta.
Por eso considero la movilidad no solo una cuestión de bienestar o de sostenibilidad ambiental, sino también una herramienta de prevención.
Cuando promovemos modos de transporte alternativos, cuando creamos infraestructuras para quienes usan la bicicleta o cuando colaboramos con el territorio para mejorar la accesibilidad de la sede, también estamos contribuyendo a que los desplazamientos de nuestros colegas sean más seguros.
La movilidad influye directamente en el estrés, la calidad de vida y la seguridad de las personas. Por eso intentamos abordarla de forma integrada, considerando a la vez bienestar, sostenibilidad y gestión del riesgo.
La lección para quien tiene pocos recursos
Paolo Barbato: Muchos Mobility Manager, como tú, compaginan la movilidad con muchas otras responsabilidades y trabajan con presupuestos reducidos y sin una estructura dedicada. ¿Cómo consigues hacerle hueco entre todo lo demás? ¿Qué consejos le darías a un colega?
Manuel Marchesi: Creo que muchos Mobility Manager se encuentran en esta situación. También mi equipo gestiona a la vez Movilidad, Facility management y Salud y Seguridad.
La clave, en mi opinión, es no considerar la movilidad como una actividad separada del resto. Los desplazamientos de las personas tienen conexiones directas con la seguridad, el bienestar organizativo, la sostenibilidad y la gestión de los espacios de la empresa. Cuando se consigue integrar estos aspectos, la movilidad deja de ser un tema añadido y pasa a formar parte de la gestión ordinaria de la organización.
El consejo que le daría a un colega es partir siempre de la escucha. Antes de buscar soluciones hay que comprender las necesidades reales. El cuestionario de desplazamientos, si está bien construido y se analiza con atención, es una herramienta valiosísima.
Las iniciativas que mejores resultados han dado en nuestra experiencia, desde los aparcabicis hasta las plazas para scooters, pasando por la campaña informativa sobre la movilidad compartida, nacieron todas del análisis de las necesidades expresadas por los empleados.
Otro aspecto fundamental es la gestión del tiempo. Quien ejerce el papel de Mobility Manager a menudo tiene que compaginar esta actividad con muchas otras responsabilidades, por lo que resulta esencial contar con herramientas que simplifiquen la recogida, el análisis y la elaboración de los datos. Hoy la evolución digital nos ayuda, y disponer de una plataforma como Wiseair nos ha permitido trabajar de forma mucho más eficiente, transformando rápidamente los datos recogidos en información útil para tomar decisiones y fijar prioridades. Esto permite obtener resultados de gran calidad incluso en contextos donde el tiempo y los recursos son limitados.
Por último, creo que las personas siempre marcan la diferencia. En estos 2 años he tenido ocasión de intercambiar ideas con profesionales competentes de empresas como la vuestra, cuya competencia, disponibilidad y pasión por los temas de la movilidad sostenible han sido una fuente constante de inspiración. Compartir experiencias, ideas y buenas prácticas ayuda a afrontar con más entusiasmo y conciencia los retos que todo Mobility Manager encuentra cada día.
No es necesario disponer de grandes recursos económicos. Hacen falta sobre todo constancia, capacidad de crear relaciones y voluntad de transformar los datos recogidos en acciones concretas. La movilidad sostenible, al menos en mi experiencia, es ante todo una cuestión de escucha. Cuando se comprenden de verdad las necesidades de las personas, las soluciones resultan mucho más fáciles de identificar y de poner en práctica.

Mobility Manager de CNP Assicura, la compañía italiana del grupo CNP Assurances, donde su equipo también gestiona Facility Management y Salud y Seguridad. En la sede de Milán ha convertido la encuesta sobre los desplazamientos casa-trabajo en intervenciones concretas: aparcamiento cubierto para bicicletas, plazas para scooters obtenidas con el Ayuntamiento de Milán y una campaña informativa sobre la movilidad compartida.